'Acción Roja': Nosotros somos luchadores croatas contra la dictadura del capital
Nadie sabe quienes son ni cuantos hay. Lo único que se sabe es que publican los artículos [zestoke] contra el capitalismo en su página web y que colgaron banderas rojas en veinte sitios diferentes de Zagreb. Dado que a sí mismos se consideran una organización ilegal, su condición para esta entrevista fue la anonimidad completa y por ello no podemos publicar sus fotografías ni publicar los nombres de los líderes. Se llaman Acción Roja (Crvena akcija).
La organización ilegal de izquierdas ,que recientemente colgó las banderas rojas en Zagreb, por primera vez sale en público
¿Cuándo fue fundada vuestra organización?
AR: Acción Roja fue fundada hace poco más de un año y medio por lo que es una organización muy joven. Sin embargo, celebramos el primer aniversario de manera bastante pomposa, colgando sobre veinte pancartas por todo Zagreb. No lo hicimos porque pensáramos que el primer aniversario es un gran éxito, sino porque pensamos que lo que empezamos a hacer es muy importante para el futuro de Croacia.
¿Por qué fundasteis la organización? ¿Cuál fue la motivación?
AR: Nosotros vemos la Acción Roja como un primer intento de la resistencia organizada contra la transición en Croacia. Desde los años 90, no sólo en Croacia, sino también en buena parte del resto del mundo, domina la idea que el capitalismo no tiene alternativa porque todos los intentos fracasaron. Sin embargo, vemos claramente que el capitalismo no ha podido superar los problemas básicos de la humanidad, incluso los problemas locales en Croacia. Además, el capitalismo no ha cambiado las características principales desde principios del siglo XX.
Tenemos por lo que luchar.
¿Qué quiere decir?
AR: Todavía estamos divididos entre los que trabajan y los que cobran beneficios basados en trabajo ajeno. El sentido de la producción todavía es llenar los bolsillos privados, y no satisfacer las necesidades de la población. La función básica del estado todavía es proteger los intereses del capital, y el mundo todavía se divide en los países imperialistas de "centro" y los países dependientes. Las razones por las que la gente luchó durante el siglo veinte siguen estando presentes. En efecto, en muchos países del mundo miles de personas siguen luchando.
Nosotros tenemos por lo que luchar, pero nos hace falta un análisis significativo de la situación en la que nos encontramos y una organización para dirigir esta lucha. La Acción Roja es el intento de solucionar este problema.
¿Cuáles son las formas de actuación?
AR: En esta fase, nuestras actividades principales son desarrollo de la organización, propaganda y contra información. Con el desarrollo de la organización pensamos en la educación propia, con la propaganda en la difusión de las ideas propias y con la contra información en proporcionar informaciones del "otro lado", es decir, las noticias que no llegan a las paginas de los medios oficiales, las noticias de las huelgas de desesperación o de las otras formas de la lucha contra la dictadura del capital, pero también los análisis de algunos de los procesos en la sociedad o vínculos políticos que, en nuestra opinión, no tienen el tratamiento suficientemente critico en los medios oficiales.
El problema no son los individuos
¿Cómo elegís los temas para publicar?
AR: Un buen ejemplo es el plan del gobierno de la "recuperación económica" que contiene claramente sólo las medidas que hacen daño a la mayoría, y benefician a los más ricos. El análisis de ese programa en los medios se basó en los comentarios de los expertos económicos, todos ellos representantes del gran capital. En esos casos, en lugar de ser la voz del pueblo, los medios se convierten en la voz del capital contra los intereses públicos. Aparte de eso, nosotros participamos activamente en las campañas y actividades, por ejemplo en manifestaciones estudiantiles, la lucha por la calle de Varsavska, las huelgas y manifestaciones de trabajadores, pero también organizamos manifestaciones contra el bombardeo israelí de Gaza y contra la entrada de Croacia en OTAN. Desde luego, lo más importante de todo fue la participación en los bloqueos estudiantiles que representan el movimiento más fuerte y más decisivo en Croacia hasta ahora.
En la página web criticasteis el plan del gobierno para la recuperación económica, con la explicación que fue escrito por los 'héroes de la privatización, personajes que van en contra del pueblo y personas similares que no temen a nadie para defender las ganancias'. Tuvisteis Skegra en la mente?
AR: Tuvimos, entre muchos, Skegra en la mente también, pero el problema no es tanto en los individuales prominentes. En fin, ellos son sólo sirvientes y marionetas de los intereses materiales del gran capital. Sin embargo, es importante desmitificar los "expertos económicos" que intentan presentar sus decisiones como si fueron hechos inevitables. En la base de sus decisiones no hay "hechos científicos", sino decisiones políticas conscientes que hacen daño a unos y benefician a otros. Ellos lo saben muy bien, pero lo intentan esconder bajo su supuesta pericia.
En los artículos del programa en su página web, enfatizáis la necesidad del trabajo ilegal de la organización. ¿Por qué es eso?
AR: Para nosotros, el trabajo ilegal es el que no respeta las estructuras legales del sistema y que protege a los militantes de los aparatos represivos del estado. La historia y el ejemplo de otros países, como por ejemplo de Turquía, nos indican claramente que cada régimen usa la represión cuando se siente en peligro de los movimientos antisistema. Nosotros queremos crear tal movimiento.
¿Qué significa eso?
AR: Eso significa que creemos que no se pueden cambiar las cosas cambiando ciertas políticas, sino cambiando el sistema entero. El parlamentarismo antidemocrático, en el que los "electores" no pueden influir las decisiones de "sus" representantes, no es sólo antidemocrático, sino que fue creado para servir a los intereses del capital. La lucha es contra la dictadura del capital y contra el sistema antidemocrático, contra el sistema es ilegal. Nosotros nos comportamos de acuerdo a los hechos.
¿Cuántos miembros tiene la organización?
AR: Una de las características básicas del trabajo ilegal es no publicar la información sobre los miembros, ni siquiera el número.
¿Cuál es la edad promedio en la organización? ¿Son estudiantes, trabajadores...? ¿A qué se dedican?
AR: La mayoría de nuestros militantes son jóvenes. Hay estudiantes de varias facultades, también trabajadores, trabajadores temporales, trabajadores del mercado negro... Nuestra organización no es una tribu urbana así que hay gente intereses diferentes, afinidades distintas. A nosotros nos junta la lucha contra la dictadura del capital y no un estilo de vida particular.
¿Cómo elegís los miembros, que criterio usáis?
AR: En principio, cada persona que acepta nuestras ideas y los métodos del trabajo puede ser miembro. Sin embargo, la práctica nos muestra claramente que no todos están dispuestos a dedicarse totalmente a las actividades revolucionarias, aunque reconocen la necesidad de una revolución. Por eso, para los afiliados nuevos prescribimos el periodo de candidatura, durante el cual nosotros y ellos decidimos quien esta listo de verdad para trabajar en AR.
¿Colaboráis con alguna organización más en Croacia?
AR: Nosotros apoyamos todos los movimientos sociales y progresistas en Croacia, lo que no significa que no mantenemos el derecho de criticar algunas ideas suyas o algunos pasos. Buen ejemplo es la iniciativa "Derecho a la ciudad", al que apoyamos en la lucha contra la privatización de los espacios públicos, pero no coincidimos en la idea de que el problema está en un alcalde corrupto o en una calle. El problema es el sistema que sirve la dictadura del capital. El arruinamiento de la calle de Varsavska sólo es un síntoma del problema, pero no el problema en sí.
La industria arruinada
Habláis y actuáis en el nombre de la clase trabajadora pero, ¿qué queda de la clase trabajadora en Croacia?
AR: En todos los países del este de Europa el arruinamiento de la industria es la consecuencia de la transición, porque podía haber sido competencia de las empresas occidentales. Por eso, el porcentaje de los empleados en la industria disminuyó. No obstante, la clase trabajadora no se puede identificar sólo con los trabajadores de la industria. A la clase trabajadora pertenecen todos los que tienen que trabajar para sobrevivir, es decir, todos los que no son dueños o directores de los medios de producción e intercambio. Ahí pertenecen, aparte de los empleados del sector de servicios, también los parados y los que se están preparando para trabajar (estudiantes).
¿No tenéis la impresión de que entre los trabajadores ha desaparecido la consciencia de pertenecer a la misma clase?
AR: Con la desaparición de las grandes instalaciones industriales se hizo más difícil la creación de la solidaridad obrera entre los trabajadores, es decir, de la conciencia de pertenecer a la misma clase, pero eso no significa que haya cambiado mucho la situación de los trabajadores. De todas maneras, incluso en 2001, sobre un 25 por ciento de los empleados en Croacia trabajaba en las profesiones de producción, y un 25 por ciento más en servicios y trabajo manual simple. En ese caso no están incluidos profesores u otros funcionarios públicos. Si tenemos en cuenta los que están en paro, es obvio que la clase trabajadora no desapareció de ninguna manera.
En la página web apoyáis manifestaciones estudiantiles, sus juntas y la democracia directa, como el único instrumento posible de la revolución. ¿Cómo imagináis dicha revolución y quienes serían los que la llevarían a cabo?
AR: Las juntas fueron la preparación excelente para la clase trabajadora de Croacia y también la ilustración de las rebeliones futuras. En el conflicto con el sistema, la única ventaja del pueblo rebelde es su masividad y las juntas representan el uso más eficaz de la masividad. Cuando el pueblo rebelde organiza las juntas, el entra en el conflicto con el sistema no-democrático y el poder legal. Este conflicto se puede resolver de solo dos maneras: o sistema sofoca las juntas y les hace benévolos, o las juntas sustituyen el poder legal con la forma de gobierno democrática. Lo segundo se llama revolución. La llevarán los que tienen intereses en el cambio del sistema y eso es la gran mayoría de los ciudadanos, es decir, todos aparte de un círculo pequeño de los capitalistas grandes y los políticos profesionales que les sirven.
No nos acordamos del comunismo
Teniendo en cuenta que después del año 1990 todo lo que tiene algún vinculo con la izquierda y el comunismo en Croacia está proscrito, como habéis conseguido desarrollar vuestras ideas políticas?
AR: Nuestras ideas no tienen raíz en la nostalgia por el sistema anterior. Nosotros, incluso, no nos acordamos de esa época. Nuestra motivación para la lucha organizada viene del análisis de la situación en la que estamos de momento. En ese sentido nosotros criticamos el régimen anterior desde la perspectiva de izquierda, pero el hecho de que el 'socialismo real' fracasó no puede ser una excusa para el capitalismo. Es completamente obvio que también fracasó la transición. Es un buen momento para empezar a construir la alternativa.
SDP (Partido social-democrático de Croacia) no es la izquierda
En vuestra página web criticáis también a la oposición por su apoyo a las medidas anti-populares del Gobierno. ¿Eso significa que no consideráis al SDP como un partido de izquierdas de verdad, es decir como 'un partido rojo'?
AR: La política de ese partido, incluso en el periodo en el que estuvieron en la oposición y cuando estuvieron en el poder, no renunciaba al extremismo neoliberal: cortar los derechos sociales, privatización, comercialización de los servicios sociales. Democracia social era históricamente una especie del movimiento de izquierda sólo nominal, pero la última fase de su evolución, llamado “el tercer camino” (o blerismo), significa una fusión completa de la democracia social con el liberalismo. A día de hoy, democracia social no es ni una opción trabajadora ni una opción social. De todas maneras, ellos mismos lo reconocen en sus documentos.
A Occidente le viene bien un Balcanes desunido
En vuestros artículos afirmáis que 'los Balcanes necesitan una lucha antiimperialista común de los pueblos de los Balcanes'. ¿Es eso una idea de algún tipo de unión Balcánica?
AR: Nosotros no proclamamos ninguna forma nueva de organización de Estados en los Balcanes. No somos nosotros quienes empujamos a Croacia hacia la unidad regional sino la transición y el desarrollo capitalista que empujó a los países de los Balcanes y Europa Central a la misma posición y esa posición es la del margen del capitalismo de Europa Occidental. Una de las razones por la que esos países no pueden resistir al ataque del capital de los centros imperialistas es porque gastan una gran parte de la energía en los conflictos mutuos, especialmente en los Balcanes. En lugar de los conflictos, a los países en transición les hace falta una resistencia común al imperialismo en base al reconocimiento del derecho de autodeterminación e independencia de cada nación.
El Capital y el fascismo
En muchos países europeos surgen conflictos físicos entre las organizaciones de izquierda y derecha. ¿Puede Croacia llegar a ese punto?
AR: Nosotros ya tuvimos conflictos físicos con las bandas fascistas durante las acciones callejeras, pero el sentido de nuestra organización no es pelear con la escoria de la calle, sino la lucha contra la dictadura del capital. El fascismo no es un movimiento político independiente, sino la última línea de la defensa de los intereses del capital. Cuando el pueblo consigue construir una alternativa al poder no-democrático y vocalizar los intereses personales, el capital organiza los que sufren de fobia a la libertad para aterrorizar y deshabilitar el desarrollo del movimiento popular. Existe la posibilidad de que la respuesta del capital al fracaso de la transición en el este de Europa de verdad sea alguna especie de fascismo. En ese caso, hoy más que nunca, vale el lema de la revolucionaria polaca Rosa Luxemburgo: el futuro es el socialismo o la barbaridad!








